El Ayuntamiento informa a vecinos y trabajadores de la playa de la regulación prevista para reducir la masificación y tras el cierre forzado al tráfico y como parking del barranco que ha ordenado la CHJ.

Vecinos y empresarios de la Granadella de Xàbia han estado esta mañana en el Ayuntamiento en una reunión convocada por el alcalde, José Chulvi, para informarles de primera mano de la regulación de tráfico que aplicará este verano en los accesos a la cala.

Chulvi, junto a las concejalas de Urbanismo, Isabel Bolufer, y Servicios, Kika Mata,  les ha expuesto las medidas que ha previsto el Consistorio para evitar el colapso y sobreexplotación sufrido en el entorno de la playa los últimos veranos, una situación que merma la calidad turística y que incluso podía poner en riesgo la seguridad y dificultar la evacuación o el acceso de vehículos de emergencia ante una hipotética situación de peligro.

A los problemas de tráfico y falta de aparcamiento detectados ya en los últimos años se suma ahora la orden dictada por la Confederación Hidrográfica del Júcar de cierre inmediato del barranco como aparcamiento y vial de circulación, lo que comporta perder 70 plazas de parking (la gran mayoría de la bolsa disponible en la cala) y dificulta todavía más el tráfico bidireccional por la calle Tío Catalá.

Es por ello que  el Ayuntamiento ha optado por restringir el acceso de los vehículos motorizados a la cala en periodo de máxima afluencia (del 1 de julio al 30 de agosto) a través de la instalación de una barrera con servicio de controlador en la parte alta de la carretera autonómica CV-7420, donde también se ha habilitado un parking con capacidad para unos 200 vehículos.

Con este sistema se cerrará al tráfico particular de 10 a 19 horas (el resto del día sí se podrá acceder con normalidad), estando solo permitida la entrada de vecinos y trabajadores (tendrán tarjetas de residente asociadas a la vivienda que les permitirán entrar y salir con libertad de horarios y que pueden tramitarse ya en las oficinas de Turismo), de los taxis y de un autobús turístico gratuito que el Ayuntamiento pondrá a disposición de los bañistas y que durante todo el día hará la ruta circular cada 15/20 minutos.

En la zona de cala, la calle Tío Catalá se reservará como parking de residentes y los visitantes que accedan antes de las 10 horas podrán estacionar en el terreno del antiguo cuartel de la Guardia Civil y la calle Pic Tort, que tendrá un único sentido de salida de la playa.

El alcalde ha incidido que se trata de una experiencia piloto que se encara con voluntad de flexibilidad para adaptarse a las necesidades o solucionar problemas que se vayan detectando.

En la reunión, la mayoría de vecinos y empresarios han recibido la medida con positivismo, ya que son los testigos más directos del caos y saturación vividos los dos últimos veranos. Con esta restricción, Xàbia espera que la Granadella gane en seguridad y vea revalorizado su atractivo natural y exclusivo.

Según ha comentado el alcalde, desde el Ayuntamiento se ha contactado con otros municipios que han puesto en marcha medidas similares, como en Baleares, y todos han valorado positivamente los resultados.

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